miércoles, 14 de septiembre de 2016

De pesca por Asturias



Hace unas semanas planificamos una escapada de pesca al norte de la península, concretamente a Asturias ya que los hermanos Molinas tienen una casa en un pequeño pueblo perdido entre las montañas y Cabo que vive en Oviedo. También estuvo con nosotros Curro.

El viernes día 8 de Julio, los Molina y Curro me recogieron en Plasencia de madrugada para llegar lo antes posible al pueblo y poder pescar. Conforme íbamos llegando más me gustaban los paisajes y solo con estar allí y ver aquello, habría merecido la pena, la pesca era un plus.

En cuanto llegamos al pueblo, fuimos a sacarnos las licencias y a informarnos donde podíamos pescar y donde no.

Comimos y nos dividimos en dos grupos, Álvaro y Curro pescarían una pequeña garganta y Santi y yo subimos a pescar un pequeño laguito. El entorno donde íbamos a pescar era una pasada y nada más llega, mientras preparaba mi equipo, a Santi le siguieron varias truchas el señuelo. Cuando estuve listo a los pocos lances pude hacerme con una buena trucha que no dudo en atacar el M-Minnow  de Hart. Fue mi única captura esa tarde, Santi se pudo hacer con un par.





Al día siguiente quedamos con Cabo y con su amigo Santi para ir a pescar truchas arco-iris, una especie nueva para mí. Pasamos un grandísimo día con estos peces, mucha cantidad y al final del día logré sacar una de buen tamaño.












El mismo sábado por la noche salimos de viaje hacia Aguiño, Galicia, para pasar una jornada de pesca de lubinas desde barca. Nos quedamos sin gasolina al no encontrar ninguna gasolinera abierta, menos mal que fue ya a 10 metros de la única gasolinera abierta y tras repostar seguimos el viaje.

Llegamos al puerto a las 6 de la mañana y nos dividimos en dos barcas. Cabo, Santi y Álvaro por un lado, y yo por otro junto a dos pescadores más.

Saliendo de puerto la mar estaba en calma, todo pintaba bien, hasta que salimos de él, pocas cosas me han impresionando tanto en la vida. Íbamos en la barca bastante rápido entre olas enormes que rompían con fuerza en los islotes de piedra que había por todos lados. Mientras pescábamos parecía que en cualquier momento una ola nos fuera a estampar contra los roquedos. Una vez que te das cuenta de la gran experiencia que tiene el que lleva el barco, te tranquilizas y disfrutas aun más.







Volvimos para comer con Curro en el pueblo y pegar unos lances en el laguito. Salió alguna trucha, entre ellas, la más grande que he cogido.






El lunes por la mañana estuvimos dándole al rock-fishing, muchos peces nos picaban, pero era difícil clavarlos por la boca tan pequeña que tenían.







A la tarde volvimos al lago de las truchas arco-iris que nos mantuvieron entretenidos.





El martes aprovechamos la mañana para descansar y a la tarde subimos a un lago a casi 2000m de altitud donde creíamos que había salvelinos. Al final del día nos dimos cuenta de que no los había, pero si truchas y de calidad, aunque delgadas ya que el lago esta gran parte del año congelado.

















El miércoles por la tarde volvimos a disfrutar del increíble lago donde pescamos el día anterior.












El jueves por la mañana tuve que volverme para Extremadura.

He pasado unos días increíbles por el norte junto a grandes amigos, he conocido lugares nuevos e impresionantes y he aprendido bastante en lo que a la pesca se refiere. Gracias por todo compañeros!!!

lunes, 4 de julio de 2016

Finde de Saltwater

Este pasado fin de semana, con el que hemos abierto el mes de Julio, pude por fin bajar al camping donde tengo mi caravana y al que desde semana santa no iba. Mis planes eran claros, pesca y más pesca.

Llegue el viernes por la tarde, no me daba tiempo a preparar muchas cosas, por lo que cogí la caña y me fui al puerto a pegar unos lances hasta que anocheciera. Solo logre hacerme con una anjova que no estaba mal de tamaño, pero que al ir a echarle mano, por exceso de confianza mía, mi dedo acabo en su boca, partió linea, se llevo el minnow y solo me dejo un buen tajo que no paraba de sangrar, de paquete total...

El sábado desperté a las 6 de la mañana y a las 6:30 ya estaba en el agua con mi Sikkario. Hacia muchísimo viento y el mar estaba picado. Al poco tiempo tuve una picada fuerte que enseguida se soltó. Seguí insistiendo sin éxito alguno. Al salir el sol completamente, el viento paró y di con un banco de caballas que me hicieron pasar un buen rato.



A la tarde decidí ir con el equipo ultralight compuesto por una Hart Absolut Toro 7" y un Hart Air 2500 a parte de mi Bloody Offshore Evo y el Custom XS 3500. Lo primero en picar fue una palometa que me dio una lucha increíble siendo mi primer pez a "Rockfishing". A partir de ese momento empezó la fiesta donde con un equipo iba alternando capturas, aunque cuando las clavaba con la ultralight la diversión era mayor. Ya cuando empezó a caer la noche las picadas en superficie eran continuas, una pasada...




















El domingo por la mañana a la misma hora que el día anterior estaba flotando junto a mi vecino que me acompañaba con su kayak. Hubo variedad de peces como la tarde del sábado, pero lo más destacable del día ocurrió cuando clave una anjova y de repente vemos salir a unos 20 metros de nosotros una aleta muy grande y negra. Nos quedamos un poco paralizados y cuando nos dimos cuenta estábamos rodeados de delfines enormes y muy oscuros, creo que se trataban de calderones que se acercaron hasta unos escasos 5 metros de nosotros. Fue algo indescriptible, una pasada ver a esos animales tan cerca tuya, desde el pato y que en ocasiones saliendo casi enteros del agua, no sabia si atender a la anjova o a los calderones. Solo con esa experiencia ya había merecido la pena el fin de semana.












En unos 10 días vuelvo para pasar el verano por allí, con que sea la mitad de bueno que el año pasado me conformo.

#HartFishing